Cuba "no se dejará intimidar": llamado a la resistencia ante presiones de EE. UU. en la ONU
El representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón, declaró recientemente que "Cuba no se dejará intimidar, chantajear ni silenciar" en respuesta a las presiones del gobierno de Estados...

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Cuba reafirma su postura ante presiones de EE. UU. En la ONU
El representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón, declaró recientemente que "Cuba no se dejará intimidar, chantajear ni silenciar" en respuesta a las presiones del gobierno de Estados Unidos. Esta afirmación se produjo en el contexto de las maniobras políticas que preceden a la votación anual en la Asamblea General sobre el embargo impuesto a la isla. La declaración de Soberón se enmarca dentro de la retórica habitual del régimen cubano, que busca posicionarse como un bastión de resistencia ante lo que considera agresiones externas.
Presiones de EE. UU. Y la narrativa del régimen
La denuncia de Soberón se centra en lo que el régimen cubano califica como "presiones y maniobras" del gobierno estadounidense. Este tipo de discurso ha sido un elemento constante en la propaganda del castrismo, que utiliza la figura del "enemigo exterior" para justificar su permanencia en el poder y desviar la atención de los problemas internos que enfrenta la población cubana. La retórica de resistencia se convierte en una herramienta para consolidar el control social y político, al presentar cualquier crítica o disidencia como un acto de traición a la patria.
El régimen cubano ha sostenido históricamente que el embargo estadounidense es la causa principal de los problemas económicos y sociales que enfrenta la isla. Sin embargo, muchos analistas señalan que la ineficiencia del sistema económico, la corrupción y la falta de libertades son factores que contribuyen significativamente a la crisis actual. La insistencia en culpar al "bloqueo" permite al régimen eludir su responsabilidad en la gestión del país y perpetúa un ciclo de victimización que le resulta conveniente.
La Asamblea General y el voto contra el embargo
La votación en la Asamblea General de la ONU sobre el embargo es un evento anual que el régimen cubano utiliza para mostrar una supuesta solidaridad internacional. Cada año, la mayoría de los países miembros votan a favor de una resolución que condena el embargo, lo que el régimen interpreta como un respaldo a su causa. Sin embargo, este apoyo no se traduce en cambios significativos en la situación interna de Cuba, donde la escasez de alimentos, medicinas y otros bienes básicos sigue siendo una realidad cotidiana para los ciudadanos.
La retórica del régimen en torno a la ONU también busca reforzar la idea de que Cuba es un país soberano que se enfrenta a una poderosa nación que intenta socavar su independencia. Esta narrativa se presenta como un llamado a la unidad nacional, aunque en la práctica, la disidencia interna es reprimida y los derechos humanos son sistemáticamente violados. La propaganda del régimen se apoya en la idea de que cualquier crítica a su gobierno es un ataque a la soberanía de la nación, lo que limita el espacio para el debate y la crítica constructiva.
La situación en Cuba es compleja y multifacética. A pesar de la retórica de resistencia, la realidad es que la población enfrenta una crisis económica sin precedentes, exacerbada por la pandemia de COVID-19 y las políticas ineficaces del régimen. La escasez de productos básicos y el deterioro de los servicios públicos han llevado a un aumento en la descontento social. Las protestas de julio de 2021 fueron un claro indicador de que la paciencia de los cubanos se está agotando, y que la narrativa oficial ya no es suficiente para calmar el descontento.
El régimen ha respondido a estas manifestaciones con represión, deteniendo a cientos de manifestantes y condenando a muchos a largas penas de prisión. La estrategia de Soberón en la ONU puede interpretarse como un intento de desviar la atención de estos problemas internos, presentando a Cuba como un país que se enfrenta a una agresión externa, mientras que dentro de sus fronteras, la insatisfacción crece.
La búsqueda de legitimidad del régimen
El discurso de resistencia ante las presiones de EE. UU. También busca legitimar el control del régimen sobre la sociedad cubana.
Al posicionarse como un defensor de la soberanía nacional, el régimen intenta consolidar su apoyo interno y minimizar las críticas tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, esta estrategia tiene sus límites. La creciente insatisfacción entre la población y la falta de respuestas efectivas a los problemas cotidianos son señales de que la narrativa oficial está perdiendo fuerza.
La comunidad internacional, aunque mayoritariamente condena el embargo, también observa con preocupación la situación de los derechos humanos en Cuba. La represión de la disidencia y la falta de libertades fundamentales son aspectos que no pueden ser ignorados. A medida que el régimen cubano continúa utilizando la retórica de resistencia, la presión internacional sobre su historial de derechos humanos podría aumentar, complicando aún más su situación.
A medida que se aproxima la votación en la Asamblea General de la ONU, el régimen cubano se enfrenta a un dilema: por un lado, debe mantener su discurso de resistencia y unidad nacional, mientras que por otro, debe lidiar con la creciente insatisfacción de su población. La estrategia de culpar al "bloqueo" puede ser efectiva a corto plazo, pero a largo plazo, la falta de reformas y la represión de la disidencia podrían llevar a un aumento en la presión interna y externa.
La situación en Cuba es un reflejo de un sistema que se aferra al poder a través de la propaganda y la represión, mientras que la realidad de su pueblo sigue siendo ignorada. La comunidad internacional, a través de foros como la ONU, debe continuar denunciando no solo el embargo, sino también las violaciones de derechos humanos que ocurren en la isla. La verdadera resistencia del pueblo cubano radica en su capacidad para exigir cambios y buscar un futuro donde la libertad y la dignidad sean una realidad, no solo un eslogan.
— Redacción de Cubaverso
Fuentes y verificación (2)
Consulta las publicaciones utilizadas para contrastar esta información.
- Representante de Cuba en la ONU: «Cuba no se dejará intimidar, chantajear ni silenciar» — CiberCubaConsultada el 18 de octubre de 2026
- Denuncia en ONU: Cuba no se dejará intimidar, chantajear ni silenciar — Prensa LatinaConsultada el 18 de octubre de 2026