Bruno Rodríguez utiliza apoyo internacional en la ONU para legitimar la dictadura cubana
El canciller Bruno Rodríguez, al frente de la delegación cubana, ha llevado a cabo un extenso programa en el Segmento de Alto Nivel del 81 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU en...

Foto: La Demajagua
El canciller Bruno Rodríguez, al frente de la delegación cubana, ha llevado a cabo un extenso programa en el Segmento de Alto Nivel del 81 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Durante su intervención, Rodríguez realizó un total de 11 intervenciones, donde destacó la importancia de las denuncias realizadas por 43 jefes de Estado y Gobierno, así como otros representantes, en contra del embargo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba. Según el régimen cubano, estas declaraciones son un respaldo a su posición y una forma de legitimar su gobierno en el ámbito internacional.
El canciller cubano expresó su agradecimiento por estos apoyos en su cuenta de la red social X, lo que subraya la estrategia del régimen de utilizar el respaldo internacional como un medio para fortalecer su narrativa. En este contexto, las denuncias sobre el embargo se convierten en un recurso retórico que el régimen emplea para desviar la atención de las críticas internas sobre la situación de los derechos humanos y la crisis económica que enfrenta el país.
La utilización del discurso sobre el "bloqueo" por parte del régimen cubano es un patrón que se ha repetido a lo largo de los años. Este enfoque no solo busca legitimar la permanencia del castrismo en el poder, sino que también intenta consolidar una imagen de victimización ante la comunidad internacional. El régimen sostiene que el embargo es la causa principal de los problemas económicos y sociales que afectan a la población cubana, ignorando así las múltiples fallas estructurales del sistema socialista que han contribuido a la crisis actual.
El agradecimiento de Rodríguez a los líderes internacionales por sus denuncias en la ONU no es un acto aislado. Es parte de una estrategia más amplia que busca generar un frente común contra lo que el régimen denomina "agresiones" de Estados Unidos. Este enfoque ha sido utilizado en diversas ocasiones por el castrismo para justificar sus políticas represivas y su falta de apertura política. Al presentar el embargo como un enemigo común, el régimen intenta cohesionar a su base de apoyo y desviar la atención de las demandas de cambio que surgen desde dentro de la sociedad cubana.
Además, el discurso del régimen sobre el embargo se enmarca dentro de una narrativa que busca posicionar a Cuba como un país solidario y resistente, en contraposición a lo que se presenta como la agresión imperialista de Estados Unidos. Esta narrativa ha sido alimentada por décadas de propaganda estatal que glorifica la resistencia del pueblo cubano frente a las adversidades, pero que a su vez ignora las realidades cotidianas de la población, que enfrenta escasez de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales.
Las intervenciones de Rodríguez en la ONU también reflejan un intento de fortalecer las relaciones diplomáticas con otros países, especialmente aquellos que han mostrado simpatía hacia la causa cubana. Este esfuerzo se traduce en la búsqueda de aliados que puedan respaldar al régimen en foros internacionales, así como en la obtención de recursos y apoyo económico. Sin embargo, la efectividad de esta estrategia es cuestionable, ya que muchos de estos países enfrentan sus propias crisis internas y pueden no estar en condiciones de ofrecer un apoyo significativo a Cuba.
El régimen cubano ha utilizado el escenario de la ONU no solo para denunciar el embargo, sino también para presentar una imagen de normalidad y estabilidad en medio de la crisis. Este intento de legitimación se ve reforzado por la participación activa de la diplomacia cubana en foros internacionales, donde se busca proyectar una imagen de un país que, a pesar de las dificultades, sigue siendo un actor relevante en la política global.
Sin embargo, la realidad en Cuba es muy diferente a la que se intenta presentar en el ámbito internacional. La represión de la disidencia, la falta de libertades fundamentales y la crisis económica han llevado a un creciente descontento entre la población. Las protestas de julio de 2021 son un claro ejemplo de la frustración acumulada, donde miles de cubanos salieron a las calles para exigir cambios. Este descontento no ha desaparecido, y aunque el régimen ha intensificado la represión, las condiciones que lo generan siguen presentes.
El uso del apoyo internacional en la ONU por parte de Bruno Rodríguez y el régimen cubano es, por lo tanto, un intento de legitimar un gobierno que enfrenta serios desafíos internos. La narrativa del "bloqueo" se convierte en un recurso para desviar la atención de las críticas sobre la falta de derechos humanos y la crisis económica, mientras que se busca consolidar una imagen de resistencia ante la comunidad internacional.
A medida que el régimen continúa utilizando estos foros internacionales para su beneficio, la pregunta que queda es hasta qué punto podrá sostener esta estrategia en un contexto global cambiante, donde las demandas de derechos humanos y democracia son cada vez más visibles. La legitimación a través del apoyo internacional puede ofrecer un alivio temporal, pero no resolverá los problemas estructurales que enfrenta Cuba. La verdadera solución radica en un cambio profundo en el sistema político y económico, algo que el régimen ha demostrado estar dispuesto a evitar a toda costa.
— Redacción de Cubaverso
Fuentes y verificación (3)
Consulta las publicaciones utilizadas para contrastar esta información.
- Cuba, amplia agenda en ONU y en Nueva York — La DemajaguaConsultada el 1 de octubre de 2026
- Canciller agradece denuncias en la ONU al bloqueo de EEUU contra Cuba — Radio Habana CubaConsultada el 1 de octubre de 2026
- Canciller de Cuba agradece denuncias en la ONU al bloqueo de EEUU — La DemajaguaConsultada el 1 de octubre de 2026
- Canciller de Cuba agradece denuncias en la ONU al bloqueo de EEUU — Prensa LatinaConsultada el 1 de octubre de 2026